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Abordaje médico, endoscópico y quirúrgico en problemas clínicos comunes

 

Con el advenimiento de la cirugía laparoscópica, se han incrementado de manera sustancial el número de pacientes sometidos a este tratamiento de la ERGE. Esta técnica es altamente eficaz, con reportes de alivio y control de síntomas de 85 al 90%. Sin embargo, no está exento de complicaciones entre las que se reportan recurrencia de hernia hiatal, torsión de la funduplicatura, persistencia de síntomas relacionados a la ERGE, disfagia, distensión abdominal y disfunción motora del esófago. La recurrencia o persistencia de síntomas puede ocurrir entre el 10 y 20% de los casos y la tasa de reoperación se reporta desde un 3 al 6% en diversas series.

Las causas más frecuentes por las cuales la cirugía antirreflujo puede fallar son: mala indicación de la cirugía en un paciente, mala evaluación preoperatoria y falla en la técnica quirúrgica. Existen varias guías clínicas de diferentes sociedades médicas a nivel mundial que han establecido de manera clara las situaciones en las que un paciente con ERGE puede ser sometido a una funduplicatura quirúrgica. El sexo y la edad no son un factor importante, aunque se deben tomar en cuenta que algunos trastornos funcionales digestivos son mas frecuentes en mujeres y en ellas habrá que descartar, ante sospecha clínica, hipersensibilidad visceral y pirosis funcional. El sobrepeso y la obesidad no son factores que influyan en el resultado de la cirugía, aunque en la obesidad mórbida se recomienda mejora hacer una cirugía tipo bypass gástrico. La motilidad esofágica, la exposición esofágica al ácido y el grado de esofagitis no son factores independientes de mal pronóstico para la indicación de cirugía. Una vez estudiados los pacientes candidatos a cirugía antirreflujo en forma sistemática y completa, se deberá enviarlos preferentemente a centros de tercer nivel con cirujanos muy experimentados para disminuir la posibilidad de complicaciones o cirugías fallidas.