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Consenso Mexicano sobre Probióticos en Gastroenterología

 

 

En el Número 2/2017 de la Revista de Gastroenterología de México se publica el “Consenso Mexicano sobre Probióticos en Gastroenterología”.
Existe un número significativo de estudios que apoyan la eficacia de los probióticos en algunos trastornos digestivos. Sin embargo, el desconocimiento de la evidencia científica y las diferentes presentaciones y composiciones microbianas de los probióticos disponibles dificultan su prescripción. Por lo anterior, 17 gastroenterólogos de adultos y 12 gastroenterólogos pediatras elaboraron 38 enunciados sobre el uso de probióticos en enfermedades gastrointestinales, tanto en niños como en adultos. A continuación se muestran algunos enunciados sobre el uso de probióticos en adultos.
 

11. La administración de cepas específicas de probióticos reduce significativamente el riesgo de diarrea asociada a antibióticos (DAA).
12. Los probióticos reducen la duración y el número de evacuaciones en la diarrea aguda infecciosa.
13. La evidencia es insuficiente para recomendar el uso de probióticos en la prevención de la diarrea del viajero.
14. No hay evidencia de que los probióticos sean útiles en el tratamiento de la infección por Clostridium difficile (ICD).
15. Algunas cepas probióticas son útiles en la prevención de la recurrencia de ICD.
16. Existe evidencia limitada de que la terapia suplementaria con cepas probióticas específicas pueden incrementar las tasas de erradicación de H. pylori.
17. Los probióticos son útiles en la prevención y reducción de los eventos adversos gastrointestinales asociados a la terapia de erradicación del H. pylori y mejoran el apego al tratamiento.
19. La administración de probióticos específicos mejora la percepción global de síntomas en pacientes con SII.
20. Algunas cepas específicas de probióticos mejoran el dolor, la distensión abdominal y la flatulencia en pacientes con SII.
21. La administración de probióticos no mejora la consistencia de las heces ni la calidad de vida de los pacientes con SII.
22. La administración de probióticos específicos en pacientes con estreñimiento crónico acelera el tránsito intestinal y aumenta la frecuencia de evacuaciones.
24. Algunas cepas específicas de probióticos mejoran los síntomas en pacientes intolerantes a la lactosa.
25. El uso de probióticos no ha mostrado efectos benéficos consistentes en la inducción o mantenimiento de la remisión ni en la prevención de la recurrencia de la enfermedad de Crohn.
26. Algunas cepas específicas de probióticos son útiles para inducir y mantener la remisión en pacientes con CUCI con actividad leve o moderada.
27. Algunas cepas específicas de probióticos son efectivas para el mantenimiento de la remisión de la pouchitis después del tratamiento con antibióticos.
28. No existe evidencia suficiente para recomendar el uso de probióticos como monoterapia en la enfermedad diverticular sintomática no complicada ni en la prevención de la diverticulitis aguda.
29. La evidencia actual no apoya el uso el probióticos en la prevención y tratamiento de la enteritis por radiación.
33. El uso de la alimentación enteral enriquecida con probióticos no ha demostrado utilidad en la pancreatitis aguda.
34. El uso de probióticos específicos mejora la inflamación hepática en esteatohepatitis no alcohólica y tiende a reducir los niveles de colesterol y la resistencia a la insulina en pacientes con hígado graso y esteatohepatitis no alcohólica.
35. Los probióticos mejoran las formas ocultas de encefalopatía hepática, la calidad de vida y reducen las concentraciones de amonio.
36. Algunas cepas específicas de probióticos mejoran y previenen el desarrollo de la encefalopatía hepática manifiesta, pero no influyen sobre la mortalidad asociada a la enfermedad hepática.

 

REFERENCIAS:

Valdovinos MA, Montijo E, Abreu AT, et al. Consenso mexicano sobre probióticos en gastroenterología. Rev Gastroenterol Mex. 2017;82(2):156-178.